miércoles, 17 de septiembre de 2008

Estáis ahí...y lo se.


Duendes. Esta ciudad está llena de duendes. Duendes que acompañan a chicos consentidos a transportar croissants de la pastelería a su casa, duendes desnudos que no saben de moda ni época, duendes que se duermen en mitad del camino con las gafas de sol... pero todos duendes.


Cuentan que los duendes imitan a las personas en el vestir y que, aunque no les gusta admitirlo, toman como referente la ropa de los otros seres más cercanos: los humanos. El caso es que, como no los ven muy a menudo, se han quedado en una moda atrasada basada en la gabardina y los zapatos de hebilla. Yo, personalmente y sin ánimo de ser pretenciosa, disiento de esta teoría que he leído hace bien poco en un libro que compré -y que me encantó por sus ilustraciones- en un mercado mágico de los domingos barceloneses. Yo se que todas las modas vuelven y que, en realidad, es en vano comprarse ropa más moderna si puedes reciclar la de tus padres. Ellos también lo saben y por ello, lejos de haberse quedado atrasados, se ríen de los catalinos postmodernos que buscan belleza y sublimidad en el vestir. ¡Vaya con los duendes! Por eso pueden comprar croissants, por eso pueden ir desnudos, por eso se duermen sin impacientarse de ná. Yo se que esta ciudad está llena de duendes, aunque en realidad no he visto muchos más de los que he mencionado. Los traen los irlandeses cuando vienen de visita a gritar por su equipo de fútbol. Algunos se quedan ya para siempre y, lo mismo que te rehúyen o que son ariscos contigo, te enseñan su bolsita del metal más preciado y te ofrecen degustar con olfato su fragancia: eso sí, sin tocar.


"Don´t touch", que dirían algunas que bien saben de esto. Pero no desisto. Se que hay uno que me ronda y que me va a encontrar (ojalá, pienso...)


No quiero sus secretos, ni su comida, ni su bebida (por muy mal que andemos con las fluctuaciones y marejadas económicas). Sólo quiero que me cuenten... cómo ser una más.

1 comentario:

Duenda. dijo...

duendes. se esconden pero siempre están. don't touch. no tocar. odian que les toquen las orejas. adoran que les toquen el corazón.

qué bueno encontrarte.
qué bueno.
(y) qué! bueno...
d.