Él vuelve mañana y yo me marcho otra vez con él. Le quiero, mucho, muchísimo. Es la otra parte que, sin duda, siempre me faltó. Y aunque con gratos recuerdos de Valladolid y renovadas intenciones de ser yo más que nunca, dándolo todo si es que el mundo me lo quiere aceptar (como dije hace poco en una conversación de bar), me vuelvo. Siento haber trasladado y creado falsas expectativas con respecto a mi presencia. Siento si, en algún momento, mi ausencia se nota o si duele. Sólo quiero que mi efímera presencia sea siempre bienvenida como para mí son todos los efímeros encuentros con vos (otros). No puedo decir que no os quiero. Sólo puedo decir que mi alma es frágil, débil, de hueso flaco y absurda impulsibidad; pero de gran sensibilidad y poca astucia.
Todo lo que he dicho lo he sentido de verdad. Desde mis entrañas ha salido todo...y las entrañas es lo más hondo y profundo que poseo.
Os echaré de menos, como lo he venido haciendo hasta entonces. Pero cada uno tenéis un pequeño momento en mi memoria y un fragmento de mi corazón. A demás de mi número de teléfono porque como ya dije a alguien en algún momento...no es posible no encontrarme al otro lado.




