miércoles, 10 de septiembre de 2008



No dejéis de escuchar esta canción en el momento en el que exista oportunidad. Yo he "arrancado" de la canción los fragmentos que me han parecido más sublimes,(y utilizo este adjetivo porque no puedo utilizar otro que los defina mejor).

Sin embargo es tan sólo un adelanto de todo lo que Jaume Sisa quiere decir y, sobre todo, de todo lo que somos: macarios, como él mismo diría; tipos exactamente iguales a Jaume cuando nosotros nos lo queremos permitir (que no es siempre fácil)


Aquí, allí, en todo lugar...también quiero que exista sitio para todos y todas. Por eso os dedico esta canción.




Cualsevol nit pot surtir el sol



Oh, benvinguts,

passeu passeu,

de les tristors en farem fum,

a casa meva és casa vostra

si que hi ha ...

cases d'algú.


Oh, benvinguts,

passeu passeu,

ara ja no falta ningú

,o potser sí, ja me n'adono que tan sols...

hi faltes tu,

també pots venir si vols,

t'esperem, hi ha lloc per tots.

El temps no conta, ni l'espai,

qualsevol nit pot sortir el sol.





lunes, 8 de septiembre de 2008

Y aquí una canción que prometí dedicar a Duenda. Ojalá la hubiera hecho yo, pero bueno...ni soy Janis Joplin ni podré serlo nunca (así al menos puede que no muera de sobredosis). Espero que la disfrute(i)s.









"Little Girl Blue"





Sit there, hmm, count your fingers.

What else, what else is there to do ?

Oh and I know how you feel,

I know you feel that you’re through.



Oh wah wah ah sit there, hmm, count,

Ah, count your little fingers,

My unhappy oh little girl, little girl blue, yeah.



Oh sit there, oh count those raindrops

Oh, feel ’em falling down, oh honey all around you.

Honey don’t you know it’s time,I feel it’s time,

Somebody told you ‘cause you got to know

That all you ever gonna have to count on

Or gonna wanna lean on

It’s gonna feel just like those raindrops do

When they’re falling down, honey, all around you.



Oh, I know you’re unhappy.

Oh sit there, ah go on, go on

And count your fingers.

I don’t know what else, what else

Honey have you got to do.

And I know how you feel,

And I know you ain’t got no reason to go on

And I know you feel that you must be through.



Oh honey, go on and sit right back down,

I want you to count, oh count your fingers,

Ah my unhappy, my unlucky

And my little, oh, girl blue.

I know you’re unhappy,

Ooh ah, honey I know,

Baby I know just how you feel.






Gracias por todo pequeña niña azul.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Tu ausencia es, auténticamente, mi mayor enfermedad.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Tú eres tú


He estado pensando en un documental que no he visto. Me lo han contado...bueno, me lo contó él hace tiempo. Jesse James era un cuatrero sureño que murió suicidado (lo suicidaron, dicen).
Temido en el pueblo y por todos respetado.

Tras la devastación de Missouri en la guerra civil estadounidense, Jesse claudicó ante los soldados de la unión para, posteriormente, convertirse en uno de los más temidos atracadores de bancos y asaltadores de trenes de todo el estado. Y es que los mismos soldados ante los que se había rendido incumplieron los términos de la capitulación.

Años después de que Jesse muriera ,muchos comentaron haberlo visto paseando a caballo por los poblados colindantes. Otros aseguraban que Jesse James eran ellos mismos y algún cantautor de cantina tocó un country asegurando que jesse había muerto....o que quizá el tal Jesse no era el que todos pensaron, sino que era otro: tal vez su hermano, tal vez un primo...pero no el suicidado en cuestión.


Toda esta confusión en torno al emblemático personaje que fue el tal Jesse James me ha llevado a reflexionar sobre: ojalá yo fuera sureña y amara a este cuatrero, pues por no equivocarme acabaría amando al mundo entero.


Ojalá tú, pequeño endiablado con halo y turbante, fueras proteico, multiforme y polimorfo para jugar lícitamente con tu ausencia, para sorprenderme con tu frescura, para dudar una y otra vez de si estoy en el lugar exacto para encontrarte. Para sembrar en mí el desconcierto y darme la posibilidad de amar a todos como a tí porque todos fueran tú.


Pero eres uno y poco trino, no te desdoblas jamás, te mantienes de una pieza aun con remiendos adentro. ¿Cómo quieres que ame a otros si tú no eres más que el único?


Menos mal que vuelves pronto.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Leve tributo a una canción acertada



En honor a todas las imposturas que nos ayudan a seguir vivos. By Fredy Mercury.



The Show must go on!

The Show must go on! Yeah!

Ooh! Inside my heart is breaking!

My make-up may be flaking!

But my smile, still, stays on!

lunes, 14 de julio de 2008

Ni siempre, ni nunca.



Una no siempre está bien cuando tiene que estar bien.
Una no siempre se alegra cuando algo es alegre.
Una no siempre está triste cuando la tristeza acecha.
Una no siempre está llena si a veces se vacía.
Una no está para fiestas en días de celebración.
Una no siempre tiene motivos para tener una razón.
Una no siempre es angélica con un otro corazón.
Ni carece de corazón por no ser en exceso buena.
Una no siempre tiene frío cuando hace frío.
Que a veces una siente, durante el frío, calor.
Una no siempre está sola en lugares con nadie.
No siempre hay compañía por haber conversación.
Una no siempre es loca pero a veces si lo está.
Una a veces es cuerda sólo por sostenerse.
Pero una siempre es una, haya o no contradicción.
Eso quiere decir que una no siempre muere.

jueves, 3 de julio de 2008

Reivindicando, como no


Ir y volver, siempre el mismo camino. Una y otra vez, repetido hasta la extenuación. Ir y volver, lugares que no nos incumben. Sitios de paso por los que jamás una presencia dejó huella. El mismo camino de ida, el mismo de vuelta. Tú lo reconoces, pero él no se ha fijado en tí.

Hay un ambiente lúgubremente eterno en la temporalidad de los caminos que nos observan.

Ir y volver. ¿Ir para volver? Volver para no hacer nunca nada más en la vida. Siempre hay que ir, pero a dónde. Ir todo el rato, ir todos los días, pero... ¿para qué? Somos tan miserablemente insignificantes que es futil moverse. También lo es quedarse quieto. Por eso vamos y venimos, para engañarnos y no comparecer ante el error que es, en sí, la creencia de existencia. Las cosas desaparecen a cada instante, los pasos quedan atrás a cada momento, nosotros nos evaporamos en cada palabra, en cada pensamiento, en cada paso y en cada silencio. ¿Hay algo? Parece ser que sí, pero...¿dónde? ¿y qué utilidad tiene? ¿Qué me aporta y, lo que es más importante, que le aporto yo?

Frío, calor, inconstancia e indeterminación. Enormes interrogaciones que sólo contienen una pequeña ignorancia sobre lo que es todo este universo. Todo lo que tenemos son resquicios psíquicos de lo que en otro tiempo pasó. A lo largo de la vida iremos echando al recuerdo muchos más escombros. Eso es el presente: una enorme máquina productora de escombros.

Vuela, vuela, todo vuela. Todo se va sin decir adiós. La ventana, el color, los tejados húmedos de invierno, los sueños sempiternos que alguna vez hicimos realidad.

Reivindico el olvido. Me rebelo contra todo recuerdo y diría más, existe una desconocida necesidad de asesinarlo. Es la única forma de mantener la esperanza de que la vida te sorprenda. Si no la vida ya está vivida, la sorpresa ya está dada y la esperanza desesperada.